
Hoy en día no basta con el simple hecho de estar presente en Internet. Los negocios requieren visibilidad para llegar a los clientes potenciales, ya que en caso contrario, sus sitios web quedan relegados a un plano muy secundario. Es por este motivo que tantas empresas se decantan por invertir en marketing digital. Pero, ¿por qué canal optar?
Hoy abordaremos dos de los principales: el SEO y el SEM. Lo cierto es que cada uno de ellos es apto para un espacio de tiempo en concreto. Seguidamente, averiguaremos cuál es ideal para una estrategia a largo plazo, así como aquel que es preferible para los negocios que, por unas u otras razones, tienen necesidades cortoplacistas.
SEO: el canal de marketing digital idóneo para las estrategias a largo plazo
Cada vez son más numerosas las empresas que prefieren decantarse por las estrategias de marketing digital a largo plazo. Si también es tu caso, has de saber que hay una en concreto que proporciona mucha estabilidad conforme pasan los meses y, sobre todo, los años. Nos referimos a la contratación de servicios de seo, acrónimo inglés de las palabras search engine optimization.
Si tienes necesidades inmediatas, la optimización de la posición que el sitio web de tu negocio ocupa en los resultados de búsqueda no es ni mucho menos lo ideal. Y es que Google, concretamente su algoritmo, requiere tiempo para que se evidencien los cambios, es decir, la escalada de posiciones hasta ocupar las primeras plazas: aquellas que más visitan los internautas.
Pero, ¿qué sucede cuando se alcanzan esas posiciones privilegiadas? En líneas generales, las empresas se ven capacitadas para mantenerlas. De hecho, es con diferencia la estrategia más estable. Eso sí, requiere seguir llevando a cabo ciertas acciones, como las de publicar contenido regularmente en el blog del sitio web e ir generando enlaces externos en portales online ajenos de temática similar.
Por otra parte, aunque depende de cada caso en concreto, es reseñable que los efectos beneficiosos que proporciona el SEO son percibidos por la audiencia de mejor manera que los del SEM. Básicamente, esto es debido a que consideran que es muy meritorio que esa marca haya llegado a las primeras posiciones, mientras que podría decirse que cualquier usuario puede alcanzar las de arriba del todo pagando la cantidad necesaria para ello con tal de que Google publique un anuncio. Dicho esto, ha llegado el momento de profundizar en el SEM.
SEM: una opción ideal para obtener buenos resultados a corto plazo
En este caso, el acrónimo inglés proviene de las palabras inglesas search engine marketing. Los motores de búsqueda no se optimizan, sino que el objetivo de esta estrategia consiste simplemente en publicitarse en ellos.
A diferencia del SEO, no hay que esperar varios meses para que se evidencien los buenos resultados. Instantáneamente, los anuncios contratados aparecen en el motor de búsqueda por antonomasia: Google.
Así pues, estamos ante una estrategia de marketing digital altamente recomendable para las empresas que, por unos motivos u otros, tienen necesidades cortoplacistas. ¿Te sientes identificado con tu negocio? Entonces, lo mejor que puedes hacer es recurrir a especialistas en publicidad digital (sem).
Con la ayuda de expertos en la materia, sabrás qué anuncios son los más efectivos, esto es, aquellos que serán vistos por clientes potenciales que realmente están interesados en los productos o los servicios que ofrece tu empresa. Por ende, es muy probable que los clics terminen traduciéndose en ventas, amortizando así al máximo la inversión destinada al marketing digital en buscadores.
En lo que respecta al ROI o retorno sobre la inversión, es reseñable que las métricas se calculan prácticamente en tiempo real, con todo lo positivo que ello conlleva a la hora de gestionar los presupuestos.
Hay una diferencia muy importante al establecer una comparación con el SEO: cuando se deja de invertir en SEM, los buenos resultados desaparecen inmediatamente. Al no pagar por la publicidad, si la web no está bien posicionada en el buscador, es muy improbable que los internautas lleguen a ella. Así pues, es ideal para necesidades cortoplacistas.
Pero, ¿qué tipos de necesidades son estas? Concretamente, las que suelen tener aquellas empresas que quieren promocionar ciertos productos o campañas, como descuentos muy agresivos, amén de lanzamientos de nuevos servicios que creen que pueden interesar a la audiencia a la que irán destinados los anuncios en buscadores.
Ahora que ya sabes el espacio de tiempo requerido para poner en práctica cada una de las estrategias de marketing digital que hemos traído a colación, ha llegado el momento de tomar una decisión: ¿por cuál decantarte? Si no lo tienes claro, ten en cuenta que puedes optar por un modelo híbrido que lleva años demostrando ser muy beneficioso para las empresas. Ciertamente, requiere una mayor inversión, pero termina recuperándose con creces al obtener los beneficios tanto del SEM a corto plazo como del SEO a largo plazo.